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viernes, 10 de marzo de 2017

LA ESCRITURA DE LOS SUPERDOTADOS






  LA SUPERDOTACIÓN EN LA ESCRITURA MANUSCRITA


Puesto que no es la mano la que escribe, sino que está a las órdenes del sistema nervioso y de la riqueza (o no) de la red neural del escribiente, en los superdotados, y en este caso concreto un niño de 9 años, su superdotación debe poder constatarse en la escritura que realiza en la pizarra. Y lo que podemos observar es que tanto las letras como los números que escribe los realiza con gran claridad gráfica. Asímismo, observamos que toda la escritura (números y letras) la realiza manteniendo un sentido de la proporción, no tan solo entre los caracteres mismos, sino también en el espacio. No se observan torsiones ni en las letras ni en los número. Por el contrario, realiza todo su grafismo con una seguridad y una firmeza inusual en un niño de 9 años. Cabe añadir, además, que está escribiendo en una pizarra tipo Velleda deslizante y con un rotulador, lo que realza especialmente los errores: torsiones, roturas gráficas, etc. Sin embargo, nada de esto se observa en la ecuación escrita en la pizarra. Ningún niño de nueve años escribe esta ecuación con ese nivel de calidad gráfica, a no ser que su red neural corresponda a la de un niño superdotado. Obsérvese que no hago ninguna reflexión en relación a la complejidad de la ecuación, porque la psicología de la escritura no entra en el aspecto semántico de lo escrito, no porque no sea relevante, sino porque nos podría confundir, puesto que el contenido puede ser dictado o copiado, mientras que la forma de la escritura, así como su ordenación espacial, están condicionadas por tantos aspectos inconscientes que no pueden ser manipulados hacia arriba, es decir, en un sentido de superioridad psicológica. Porque toda escritura puede manipularse, sí, pero con un resultado grafopsicológico inferior al del escribiente. 














martes, 5 de abril de 2016

BARRAS DE LAS LETRAS "T" EN "V"

BARRAS DE LAS LETRAS "T" EN "V"


Barras de las "t" que parten desde la base de su trazo vertical y en diagonal dextrógira hacia la zona superior, describiendo una "V".

El rasgo gráfico va a la zona superior, al super yo. Hay en él oposición a la autoridad, combatividad, inconformismo crítico y una actitud reivindicativa. En esa lucha puede entrar en situaciones de contradicción, pero tiene la fuerza para sostenerla. Este rasgo parte de la esfera del sentimiento y lleva una fuerte carga de rebeldía e inconformismo, que puede derivar en un negativismo sistemático.


                               

martes, 29 de marzo de 2016

LO QUE NOS DICE LA LETRA DE JOAN GAMPER


LO QUE NOS DICE LA LETRA DE JOAN GAMPER

Una advertencia previa: la escritura analizada corresponde a la etapa de juventud de Joan Gamper, el fundador del club de fútbol Barcelona, cuando estaba en la plenitud de su vida, sin cuya vitalidad no hubiera podido emprender sus iniciativas deportivas y sociales posteriores.
Lo primero que llama la atención de su escritura es su consistencia. Su letra es legible y sus palabras mantienen una armonía formal. También llama la atención el dinamismo de su trazo que (como puede observarse en la muestra) avanza sin inhibición ni discontinuidades. Puede apreciarse también el enlace de las letras (escritura ligada) y la inclinación del trazo, ambos indicativos de una fuerza expresiva y una vitalidad que proyecta hacia los demás. De su letra se infiere que desprendía gran seguridad en sí mismo, que contagiaba positivamente a su entorno, con una elevada capacidad de acción y una gran voluntad para mantenerla de manera sostenida. Sus movimientos eran muy dinámicos, ágiles y seguros. De vez en cuando su propia vehemencia le hacía ser demasiado decidido, lo que se aprecia en algunos de sus finales de palabra. No muestra signos de amaneramiento: su gesto siempre es natural y nunca exageradamente afectado en el trato con los demás. Debía ser infrecuente verle abatido y sin dinamismo. Su temperamento le confería dotes de liderazgo, y así se lo reconocían los demás.
Fue un hombre que debió tener gancho para las mujeres, ya que la personalidad fuerte y varonil que se desprende de su letra debió ser un atractivo añadido. Aunque le gustaban las relaciones públicas, se ve que era una persona muy independiente que no se dejaba mediatizar por las opiniones ajenas. No era, por lo tanto, una persona fácilmente influenciable, y sí muy obstinado. Cuando tenía una idea, procuraba los medios para llevarla a término. En algunos de sus finales de palabra pueden observarse lo que los grafólogos llamamos "rizos del subjetivismo", que según la psicología de la escritura indican una defensa y reafirmación vehementes de sus propias ideas. Pero, por su naturaleza pasional, corría el riesgo de perder su objetividad. Y por su fuerte convicción en la propia capacidad para superar las posibles dificultades, así como cierta desatención a los obstáculos, también se arriesgaba a perder la visión de conjunto. Los demás seguramente le percibían como una persona con gran seguridad en sí mismo, sin vacilaciones a la hora de afrontar las dificultades. Su estilo era más combativo que flexible o contemporizador.
Su grafismo, con ritmo y buena estructura, indica un ímpetu natural, así como una sensación íntima de fuerza que le confiere optimismo y confianza en la propia capacidad de superación, junto con una muy buena predisposición al aprendizaje. Cuando tenía que manifestar sus opiniones, lo hacía con seguridad y sin miedo al rechazo que pudieran causar. Su grafismo también indica que era una persona que seleccionaba mucho sus amistades, en particular las que podían tener un ascendiente sobre él, y tenía una elevada capacidad discriminativa.
Se trata, pues, de una persona dispuesta a hacer frente a las dificultades que se interpongan en la consecución de sus objetivos. La regularidad gráfica, la ausencia de líneas, palabras o letras descendentes, la rectitud casi geométrica de las líneas, indican su capacidad de mantener el esfuerzo hacia una meta, aunque se hiciera esperar. Los rasgos citados equilibran la impetuosidad de sus finales de palabra. Estos y otros rasgos de personalidad son los que, a pesar de su fuerte carácter, le posibilitaban la socialización, aunque nunca desde la sumisión al entorno, sino tendiendo a tomar la iniciativa: él propone y defiende su opción, quiere convencer a los que le rodean. Se socializa, sí, pero no a costa de callarse sus juicios ni de someterse.


Postal mostrando la Rambla de las Flores, Barcelona. 
Hans Gamper escribe a la familia Schiesser-Hässig de Aarau, 1901.

miércoles, 23 de marzo de 2016

LA ESCRITURA Y LA PERSONALIDAD

La  psicología de la escritura (grafología)

La invención de la escritura hizo que la humanidad pasara de la prehistoria al periodo histórico. Ha aportado a los hombres toda la memoria del mundo, y su más vasto sistema de comunicación a través de los tiempos y del espacio. Los distintos códigos de comunicación –mediante el gesto, la postura, la mirada, la forma de andar, la manera de vestir, el llanto o la risa . . . , -incluyen variadísimos mensajes, pero la escritura permite expresar con profundidad y precisión el mensaje deseado. La escritura fija y concretiza el pensamiento, y mediante ella los distintos mensajes acaban configurándose en “radiografías gráficas” dado que adquieren un reflejo permanente y espacial.
Pero, ¿cómo se escribe?. Charles Darwin fue el primero en definir el acto de escribir como “una combinación de estructuras físicas, de características psíquicas y de aprendizaje”, anticipándose así a los trabajos actuales de la neurofisiología, psicología experimental y comunicación. Estos trabajos perfilan progresivamente el contorno de un campo de investigaciones, que son a la vez fundamentales y aplicadas, que van desde el estudio de los procesos mentales hasta los tratamientos informáticos de los textos, en que la escritura se ha instaurado como objeto científico.
En palabras del Dr. Joaquin Alegrat, ya fallecido, “varias ramas del saber presentan su colaboración a un mismo fin: conocer la psique, penetrando y desentrañando los mecanismos neurocerebrales. Entre ellas, menos conocida o mal conocida, la grafología aporta igualmente los resultados de su investigación. Naturalmente, nos referimos a la grafología científica, aquella que parte de unas leyes objetivas, por consiguiente ciertas, demostradas experimentalmente sobre la interpretación del movimiento escritural”. Por tanto, el análisis de la escritura no se apoya en creencias ni en una fe incuestionable, sino en ciencia experimental. Así pues, podemos convenir en que la grafología es la ciencia experimental que, a partir de la expresión gráfica natural del que escribe, revela la personalidad psicofísica con los componentes intelectivos, tendencias temperamentales, aptitudes profesionales, constitución somática y predisposiciones morbosas, congénitas y activas.
“Escribir es una proyección gráfica de los condicionamientos o informaciones cerebrales que las neuronas motoras se encargan de plasmar por medio de quinientos músculos efectores, desde la articulación del hombro hasta los dedos de la mano. Todo movimiento traducido en los trazos, rasgos y espacios del grafismo corresponde a estados mentales, ubicados en el complejo mundo neuronal. Por eso la escritura es proyección de la personalidad”. Y, por eso, se ha conseguido convertir en una realidad científica, hoy universalmente admitida, y con múltiples aplicaciones profesionales. Así pues, el lenguaje escrito debe considerarse como una expresión gráfica de toda la personalidad somatopsíquica, y como un medio de investigación esencial para conocer la personalidad, tanto normal como patológica.

Dibujos y escritura de Federico García Lorca

martes, 22 de marzo de 2016

RAFAEL ALBERTI: SU ESCRITURA MANUSCRITA

Walter Scott
"En cuanto a las letras mayúsculas embellecidas con florituras que adornan el principio de cada párrafo ¿no expresan, acaso, con intensidad el orgullo y sentido de la propia importancia con que el autor emprendió y realizó sus tareas?."                                                                                                                                                                                                             Walter Scott


ALEJANDRO SANZ: SU ESCRITURA MANUSCRITA

                                          
 “La Grafología es una rama de la antropología que estudia la personalidad del gesto gráfico individual interpretado en modo neurofisiológico-analítico-genético.”
                                    
                                                                                      Rudolf Pophal,  neurólogo



GORDON BROWN: SU ESCRITURA MANUSCRITA

"És el cerebro el que escribe. El brazo, la mano, los dedos no constituyen los verdaderos factores de las peculiaridades esenciales e individuales de la escritura."

Max Pulver

                          Carta de pésame escrita por Gordon Brown, primer ministro del Reino Unido entre 2007 y 2010

viernes, 18 de marzo de 2016

LA FIRMA AUTÓGRAFA


LA FIRMA AUTÓGRAFA

"¡Oh, qué hermosa apariencia tiene la falsedad!"

William Shakespeare



Por la importancia que la firma tiene documentalmente en todo acto público, mercantil o privado, merece un espacio para definirla grafopsicológicamente, ya que de ello se derivan preciosas informaciones a los fines de peritación caligráfica.

La firma según A. Lecerf es un conjunto de gestos habituales y automatizados elegidos libremente sin restricción alguna que expresan el núcleo íntimo del carácter individual. Para A. Valletta la firma es un caracterograma a la vez un biopsicograma, pues es la expresión de elementos biográficos, fuerzas evolutivas (proyecto personal) y conflictos internos.
La firma es un movimiento personal, aceptado como símbolo social, que representa el Yo ideal profundo y la autoimagen valorativa de la importancia que el sujeto se da, de lo que cree ser o de lo que quiere ser.

Su legibilidad y simplicidad pone de manifiesto la responsabilización del sujeto ante los compromisos que adquiere, así como la autenticidad y la sinceridad que imprime a sus actos.

La congruencia, identidad o armonía de la firma con las características gráficas del texto escrito evidencian las mejores o peores posibilidades para mostrarse natural, constante, realista, coherente, maduro e integrado.

La firma no coherente con el texto muestra desequilibrio entre ambiciones y logros, entre ser y parecer y entre los verdaderos sentimientos experimentados y los exteriorizados. En fin, el sujeto muestra contradicciones y cierto desdoblamiento en la personalidad, lo cual reduce la fiabilidad, la estabilidad y la responsabilidad.

Es, asimismo, muy importante la colocación de la firma respecto de los bordes extremos del papel y del texto escrito. Su medición y comparación pueden proveer valiosas indicaciones sobre la tendencia psíquica del sujeto al utilizar el espacio y estampar la firma y rúbrica, y, por consiguiente, ayudar en la identificación del escrito o documento.

       MANUAL DE PERITACIÓN
                           E 
IDENTIFICACIÓN DE ESCRITURAS

                                Firma manuscrita del Presidente de los Estados Unidos de América